Los profesionales en energías renovables lideran la transición hacia un futuro sostenible. Foto: El Peruano.
Los profesionales en energías renovables lideran la transición hacia un futuro sostenible. Foto: El Peruano.

La reglamentación pendiente de la Ley 32249 debe incrementar la competencia entre tecnologías de generación eléctrica para promover menores tarifas para los usuarios del mercado regulado, pero sin beneficiar a ninguna tecnología por encima de otra, señaló Fernando Cáceres Freyre, director ejecutivo de Síntesis y ex Miembro de la Comisión de Libre Competencia de Indecopi.

Explicó que la norma (de enero de 2025), fue diseñada para incrementar los niveles de competencia en beneficio del usuario, pero no para favorecer a alguna tecnología.

“Es correcto que la ley nivele la cancha, por ejemplo, separando la venta de energía y potencia para que compitan las renovables, lo que no es correcto es que se les otorguen ventajas artificiales a las renovables. Se trata de que las distintas tecnologías existentes, hidráulica, térmica y renovables, compitan en igualdad de condiciones”, señaló.

Al respecto, advirtió que el proyecto de reglamento publicado en abril del año pasado introduce ventajas artificiales en favor de las renovables que se alejan del objetivo de promover más competencia.

Precisó que la propuesta para que las distribuidoras solo puedan adquirir bloques horarios de energía de manera independiente limita la capacidad de los generadores para estructurar ofertas de uno, dos o tres bloques horarios.

“Si solo se pudiera adquirir bloques independientes se daría una ventaja artificial a las renovables, en particular a las solares y se perdería de vista el objetivo de lograr menores tarifas para los usuarios. Comprar combos de dos o tres bloques siempre tenderá a ser más barato”, agregó.

Además, el proyecto plantea que solo puedan participar en las licitaciones de largo plazo los nuevos proyectos de energía, que son casi en su totalidad renovables.

Nuevamente, según el especialista, se estaría dando una ventaja artificial a las renovables, cuando de lo que se trata es de que la mayor cantidad posible de generadores oferten para que aumente un proceso de competencia donde todas las tecnologías compitan en igualdad de condiciones y se beneficie el usuario final con menores precios.

Diferencias

Cáceres Freyre también cuestionó la comparación directa entre el mayor precio del mercado regulado y el menor precio actual del mercado libre o spot, para afirmar que no hay competencia en el mercado regulado.

“Son mercados distintos y no comparables. El primero es como un alquiler a 10 años y el segundo como el alquiler vía Airbnb por pocos días. En el mercado regulado se compra vía licitaciones supervisadas por Osinergmin, y el beneficio del precio regulado es que brinda estabilidad al consumidor final frente a la volatilidad del mercado spot”, indicó.

Recordó que en 2023 los precios spot alcanzaron en promedio cerca de $ 200 por megavatio e incluso superaron los $ 500 por megavatio en determinadas barras, sin que esto haya afectado al usuario final.

De reglamentarse adecuadamente la ley, añadió, las distribuidoras tendrían más alternativas para adquirir energía —por uno, dos o tres bloques horarios— y podrían contratar tanto proyectos nuevos como existentes, promoviendo la competencia entre tecnologías térmicas, hidráulicas y renovables no convencionales.

Dinamismo

En los últimos años, la participación de las energías renovables no convencionales (RER) en la matriz eléctrica peruana ha mostrado un crecimiento sostenido.

Solo en 2025 ingresaron en operación centrales RER por más de 450 megavatios (MW), y actualmente se encuentran en construcción proyectos que superan los 1,000 MW, según información del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES) y del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin).

Ese dinamismo del sector pone en primer plano la relevancia del marco regulatorio eléctrico, en particular la reglamentación pendiente de las licitaciones previstas en la Ley 32249, actualmente en elaboración por el Ministerio de Energía y Minas (Minem).

De esa manera, Cáceres Freyre sostiene que el reglamento debe fortalecer la competencia entre las distintas tecnologías de generación, sin otorgar ventajas artificiales a ninguna, con el objetivo de alcanzar precios más eficientes en beneficio de los usuarios finales.