A pesar de los esfuerzos del sector salud para prevenir la transmisión del VIH - Sida, la enfermedad continúa creciendo en la ciudad del Cusco, especialmente entre personas cada vez más jóvenes, lo que invita a una profunda reflexión sobre los casos actuales y la urgencia de reforzar las acciones de prevención.
El aumento de casos es más preocupante cuando observamos que, en los últimos años, muchos de los nuevos diagnósticos corresponden a personas jóvenes que, aunque cuentan con mayor acceso a la tecnología y la información, siguen estando expuestas a prácticas de riesgo, señalo Carlos Meza, gerente de EsSalud Cusco
En el ámbito nacional, las cifras siguen siendo motivo de alarma ya que en los últimos tres años, el Perú ha reportado un incremento sostenido de nuevos diagnósticos de VIH. Según datos oficiales del Ministerio de Salud, hasta mediados de 2024 se habían registrado más de 177 mil casos de infección por VIH, de los cuales casi 50 mil progresaron a estadio Sida. Estas cifras reflejan una tendencia ascendente que no se ha logrado revertir por completo.
En Cusco, la situación también demanda mucha atención. De acuerdo a datos oficiales del boletín epidemiológico de la Geresa Cusco, solo en 2024 se notificaron 324 nuevos casos, Sin embargo, preocupa la presencia de casos en jóvenes de 15 a 29 años de edad, que para el mismo año registró 136 casos en este grupo etario y en lo que va del año 2025 se tienen 105 infectados en ese rango de edad, lo cual debe llamar mucho a la reflexión de las familias y el rol de educación sexual.
“En este sentido, EsSalud Cusco reitera la importancia de las campañas informativas que se desarrollarán este lunes 1 y martes 2 de diciembre en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco a cargo del personal de enfermería y de obstetricia, quienes realizarán tamizajes gratuitos y confidenciales, charlas de educación sexual integral y otras actividades relacionadas”, citó el referido médico.
También señaló que el incremento de casos de VIH en Cusco, especialmente entre los más jóvenes, no solo evidencia un problema sanitario, sino también social y educativo. Combatirlo requiere derribar estigmas, reforzar la información veraz y promover espacios seguros donde las personas puedan acceder a pruebas, orientación y tratamiento sin miedo ni discriminación.
Finalmente aclaró que el acceso a los tratamientos antirretrovirales, brindados de forma gratuita por el sistema de salud, es la principal arma para controlar la enfermedad ya que la adherencia estricta permite disminuir la carga viral hasta niveles indetectables, lo que mejora la calidad de vida de la persona y evita la transmisión del virus, además del uso de los preservativos.





