En Junín, los casos de la enfermedad de manos, pies y boca, conocida como el virus de Coxsackie, continúan en aumento y suman 199 menores afectados hasta el 25 de noviembre de 2025, según confirmó la Dirección Regional de Salud (Diresa) Junín.

La responsable de la vigilancia de brotes y emergencias sanitarias, Norma Córdoba, detalló que este comportamiento del virus no es nuevo y se monitorea desde 2022. No obstante, en 2025 los contagios han repuntado, especialmente en noviembre, situación que motivó una respuesta más agresiva en campo.

“En la semana epidemiológica 47 se identificaron 23 brotes del virus, una cifra que podría ser mayor sin la intervención oportuna en los colegios. La alta densidad poblacional de Huancayo incrementa el riesgo de una rápida propagación”, manifestó.

Panorama

En total, 45 instituciones educativas de la región Junín han registrado brotes de la enfermedad. La mayor concentración se encuentra en Huancayo, con 14 escuelas afectadas; seguida de El Tambo, con 9; y Tarma, con 5. Asimismo, se han reportado casos en Chilca, Pilcomayo, Perené, Apata, Concepción, Orcotuna, San Pedro de Cajas, Viques, Palca y Tres de Diciembre, aunque en menor número. “De acuerdo con la vigilancia epidemiológica, la mayoría de los brotes se presenta en el nivel inicial, donde los niños —entre 3 y 5 años— son más vulnerables debido a la dificultad para mantener prácticas estrictas de higiene. Sin embargo, también se han registrado contagios en primaria, lo cual mantiene en alerta a las autoridades sanitarias y educativas”, precisó.

Recordó que los síntomas en los menores suelen iniciar con fiebre y malestar general, pero la principal señal de alarma es la aparición de erupciones en las manos, pies y boca. “En ese punto, los padres deben llevar a sus hijos al establecimiento de salud y evitar que regresen a clases sin la autorización correspondiente. Aunque los adultos también pueden contagiarse, la transmisión es más frecuente entre niños debido al contacto constante con superficies y objetos”, añadió.

Educación

La representante de Promoción de la Salud de la Diresa, Susan Cárdenas, señaló que el control del virus depende de reforzar las medidas de prevención tanto en los colegios como en los hogares. “El lavado de manos sigue siendo la medida más efectiva, como lo fue en la pandemia. Pedimos a docentes, padres y a toda la comunidad educativa que insistan en esta práctica diaria”, afirmó. Agregó que otras acciones, como la higiene respiratoria, el uso de pañuelos descartables, una alimentación saludable y el adecuado cuidado en casa ante los primeros síntomas, son determinantes para evitar complicaciones en los menores. “Estas medidas permiten cortar las cadenas de transmisión y reducir el riesgo de brotes dentro de las instituciones educativas”, añadió.

Asimismo, explicó que en todas las UGEL ya rigen los protocolos: un caso implica cuarentena de siete días para el estudiante, mientras que dos o más casos en un aula requieren el aislamiento de todo el grupo. Cuando los contagios alcanzan varias aulas del mismo nivel, la institución puede entrar en cuarentena.

Finalmente, ambas especialistas dijeron que la evolución de los menores ha sido favorable y los cuadros no se están complicando.