Un juez de investigación declaró infundado el requerimiento fiscal que solicitaba nueve meses de prisión preventiva contra el sacerdote Marco Agüero. La decisión permitió que el religioso recupere su libertad mientras continúa la pesquisa por presuntos tocamientos indebidos cometidos en una parroquia de San Borja contra feligresas adultas y menores de edad.
El eclesiástico permaneció bajo detención preliminar en instalaciones del Departamento de Investigación Criminal de San Borja. Durante varios días la Fiscalía Especializada de Lima Centro impulsó sin éxito la medida coercitiva más severa contra el investigado.
El sacerdote salió de la dependencia policial custodiado por un grupo numeroso de parroquianos que demostraron apoyo público. El religioso optó por no emitir declaraciones ante los periodistas que aguardaban en el exterior del recinto.
Los presuntos delitos habrían ocurrido durante celebraciones litúrgicas y actividades pastorales en la parroquia Nuestra Señora de la Alegría. Las denuncias involucran tanto mujeres adultas como adolescentes que participaban en los servicios religiosos habituales.
Apelación inmediata del Ministerio Público
La Quinta Fiscalía Especializada de Lima Centro interpuso de inmediato un recurso de apelación contra la resolución judicial. Las autoridades fiscales consideran que persisten riesgos procesales que justifican la medida cautelar originalmente solicitada.
La decisión del Poder Judicial genera controversia en un caso que ha conmocionado a la feligresía del distrito sanborjino. Las víctimas mantienen su denuncia respaldadas por el testimonio de múltiples testigos presenciales.
Comunicado del Arzobispado
La Arquidiócesis de Lima emitió un comunicado oficial reconociendo la gravedad de las imputaciones contra uno de sus sacerdotes. La institución eclesiástica se comprometió a brindar toda la colaboración requerida por las autoridades civiles en el marco de la investigación penal.
El Arzobispado suspendió preventivamente al sacerdote de sus funciones ministeriales mientras se desarrolla el proceso. Paralelamente iniciaron una investigación canónica interna conforme a las normas de la Iglesia Católica.
La salida en libertad del religioso no implica resolución definitiva sobre los cargos que pesan en su contra. El recurso de apelación presentada por la Fiscalía podría modificar la situación procesal del sacerdote investigado.





