Es verdad que la cantidad descomunal de candidatos presidenciales y el formato, no ayudan mucho a que el ciudadano pueda conocer de manera directa las principales propuestas de quienes aspiran a llegar a Palacio de Gobierno luego de diez años de inestabilidad y crisis política. Sin embargo, el primer día del encuentro entre postulantes promovido por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha sido decepcionante, pues pudieron exponerse más ofertas en temas nucleares como inseguridad en las calles y lucha contra la corrupción. Se vio a Fernando Olivera con más de lo mismo: puro show, pullazo y cero propuestas; a José Luna creyendo que con el excarcelado Daniel Urresti como ministro del Interior, ser acabó la criminalidad; a César Acuña perdido en el espacio si no leía lo que le habían escrito; a Yohnny Lescano, irrelevante como lo ha sido en sus 19 años de congresista; y a Carlos Álvarez que, salvo su imitación, no sale de su oferta de sacar al Perú del sistema interamericano de justicia, más cárceles y la inaplicable pena de muerte.Junto con el izquierdista Alfonso López Chau, tan renuente a dar entrevistas a periodistas que vayan a cuestionar su pasado que incluye una temporada en Lurigancho y lamentables posturas en favor del terrorista Víctor Polay, los mencionados fueron los de peor performance en un evento en el que se esperaban propuestas aterrizadas en dos temas cruciales para el ciudadano, como la lucha contra la inseguridad en las calles que cobra vidas todos los días, y ese otro flagelo que es la corrupción. Mientras escribo estas líneas faltan dos debates, el de anoche y el de hoy. Ojalá que los candidatos que faltan se pongan a la altura de alguien que aspira a ser presidente del Perú, y nos digan a los ciudadanos qué ganamos con darles nuestros votos. Estos encuentros no son para el show ni para que la gente celebre sus “ingeniosas” frases en las redes sociales. Se trata de algo serio. El destino del Perú está en juego, no podemos volver a tener ocho presidentes en diez años.Queda un bolsón de al menos 20% de votos viendo a dónde irse. De ahí la importancia de este debate, pues según las encuestas conocidas, estamos en un proceso en que los punteros apenas rozan el 10 u 11% de aceptación. Tienen que salir a ganar el voto de los ciudadanos con propuestas que salven vidas, que saquen de circulación a los ladrones de las arcas públicas, que levanten a la educación pública, que lleven a que la gente tenga dinero en el bolsillo a través del empleo digno, que hagan infraestructura y pongan por delante al país.




