La distensión abdominal persistente, el dolor recurrente y la alternancia entre diarrea y estreñimiento suelen atribuirse al síndrome de colon irritable. Sin embargo, estos síntomas también pueden estar relacionados con el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado).
El doctor Juan Antonio Chirinos, gastroenterólogo de la Clínica Anglo Americana, advierte que confundir ambas condiciones puede prolongar el malestar y retrasar el tratamiento adecuado.
“El síndrome de colon irritable es una enfermedad de hipersensibilidad intestinal, reconocida como un trastorno del eje cerebro-intestinal. Tanto el estrés emocional como la irritación digestiva pueden activar los síntomas”, explicó.
Colon irritable: síntomas variables
El síndrome de colon irritable se caracteriza por cambios en el ritmo intestinal que pueden alternar entre diarrea y estreñimiento, además de distensión y dolor abdominal.
Un rasgo distintivo es la variabilidad de los síntomas. Estos pueden mejorar en periodos de menor estrés, como vacaciones o etapas de mayor estabilidad emocional.
El diagnóstico es clínico y se establece cuando los síntomas aparecen al menos un día por semana durante un mínimo de tres meses.
SIBO: malestar continuo y progresivo
En contraste, el SIBO consiste en un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
Se manifiesta principalmente con distensión abdominal y flatulencias persistentes, además de dolor, diarrea o estreñimiento.
“A diferencia del colon irritable, en el SIBO la distensión suele ser constante y no mejora simplemente al reducir el estrés”, precisó el especialista.
El diagnóstico se confirma mediante pruebas de hidrógeno o metano espirado.
Tratamientos diferentes
La diferencia entre ambas patologías también radica en el tratamiento.
El SIBO requiere antibióticos específicos, mientras que el colon irritable se maneja con medicamentos orientados a regular los neurotransmisores intestinales.
“Cuando se trata una enfermedad como si fuera la otra, el paciente continúa sintomático y puede perder confianza en la medicina convencional”, advirtió el doctor Chirinos.
Cuándo acudir al especialista
Todo paciente con distensión abdominal persistente, dolor recurrente o cambios prolongados en el ritmo intestinal debe acudir a una evaluación médica especializada.
El especialista señaló que, según el caso, pueden indicarse estudios complementarios e incluso procedimientos endoscópicos para descartar otras patologías.
Un diagnóstico preciso no solo permite aliviar los síntomas, sino también evitar tratamientos inadecuados y mejorar la calidad de vida.





